domingo, 22 de julio de 2012

tranquilidad somnolienta

es como si todo pasara en un segundo en la yema del dedo,
 las circunstancias se volvieron espesas y las raíces intentaron ensancharse...
 aunque muy cómodamente sobreabunde sueños con olores, hoy repito gestos desmedidos para que salgamos a dormir al sol,
 en esta tarde de invierno desde atrás y un poco mas
suena la música que calma las heridas...

el viento nos mueve cuando ella se deja caer
 (esta sonriendo)
 y despierta...
 no sabe gritar solo quiere nadar en esa infinidad dudosa
y yo necesito que me mire, que me diga sus secretos...
 después cantará para ustedes con el corazón en la voz

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